Era nuestro primero día completo en el Parque Nacional Kruger, y queríamos ser de los primeros en salir del campamento para comenzar el primer self-drive safari. Un self-drive safari, según la palabra lo indica, es una modalidad de turismo de naturaleza/vida salvaje en la que los visitantes alquilan o traen su propio vehículo. Las rutas de safari que hicimos todos los días las saqué del libro Kruger Routes, Self-Drive Companion. El libro lo compré por Amazon luego de leer algunos reviews en internet. Lo adquirí con más de seis meses de anticipación, lo estudié y elegí las rutas que quería hacer. Si planean hacer self-drive safaris en Kruger, les recomiendo el libro a ojos cerrados, fue de mucha ayuda en la organización y durante los safari drives.
Los portones de los campamentos del parque abren desde las 6am hasta las 6pm en invierno, que fue en la temporada que nosotros fuimos. Preparamos sándwiches para el camino, echamos el equipaje en los carros y a las 5:30am ya estábamos haciendo fila frente al portón del campamento. A las seis en punto abrieron las puertas y comenzamos nuestro primer self-drive safari. Recorrimos mayormente la carretera asfaltada H4-1 que es la que conecta al campamento de Lower Sabie con el de Skukuza que era nuestro próximo campamento. Pero también pasamos por varios caminos empedrados adyacentes a la H4-1. Hay que tener en cuenta que cuando uno hace safari, lo ideal y común es conducir a velocidades bajas, porque uno está en la búsqueda de animales que a veces se camuflajean entre la naturaleza, están distantes de la carretera o hasta son pequeños, como en el caso de los pájaros. En adición, el parque regula los límites de velocidad, que son 50km/h en carretas asfaltadas y 40km/h en caminos empedrados. Teniendo eso en cuenta, los safaris que hicimos duraban entre tres a cuatro horas.
Tan pronto salimos de Lower Sabie, a pocos minutos, vimos tres leones caminando hacia nosotros. Que mejor forma de comenzar el día que encontrando esos tres hermosos ejemplares de andaban como en una misión, uno detrás del otro. Estacionamos el carro hacia un lado y esperamos que se acercaran más a nosotros para tomarle las fotos. Y no éramos los únicos, muchos otros carros estaban haciendo lo mismo que nosotros.
Seguimos guiando y vimos el primero de muchos amaneceres en Kruger. Los amaneceres en el parque siempre fueron impresionantes. Continuando nuestra ruta por la H4-1 nos encontramos con más animales, muchos de los cuales nunca había visto y/o escuchado. Algunos de esos animales fueron un Tawny Eagle (ágila rapáz) que estaba posaba en lo alto de la rama de árbol, quieta mientras observaba los alrededores. Presumo estaba buscando comida desde lo alto. A pesar de su reputación de carroñeras, las águilas rapaces son cazadoras expertas. Si bien sus garras no son tan poderosas como las de las águilas de mayor tamaño, cazan otras aves de caza, monos jóvenes, crías de impala e incluso cachorros de perro salvaje o de chacal. Dotadas de una vista aguda, cazan desde posaderos, como la que vimos en Kruger, o en pleno vuelo, aprovechando las oportunidades con precisión.
A lo alto de otro árbol había un grupo de White-backed Vultures (buitres dorsiblancos) repostados en una rama seca. Los buitres dorsiblancos desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de la salud de sus ecosistemas al limpiar eficientemente los cadáveres antes de que estos puedan convertirse en focos de enfermedades. Estas aves son criaturas sociales; a menudo se las observa alimentándose en grandes grupos, aunque crían y pernoctan en comunidades más pequeñas y dispersas. Poseen una increíble capacidad de vuelo, utilizando las corrientes térmicas ascendentes para planear y deslizarse durante horas con un esfuerzo mínimo, lo que les permite recorrer grandes distancias en busca de alimento.
A orillas de la carretera vimos una especie de antílope llamado Nyala. Los Nyalas son un antílope artiodáctilo de cuernos en espiral, nativo del sur de África. Los machos, como el que vimos, tienden a ser de un color gris carbón con líneas verticales blancas en los costados mientras que las hembras son de color crema o caqui con las mismas líneas. Las hembras no tienen cuernos y son más pequeñas. Por lo general, buscan alimento durante el día en climas cálidos y durante la noche en la temporada de lluvias. Como herbívoro, el nyala se alimenta de follaje, frutas y pastos, y requiere suficiente agua fresca. Al ser un animal tímido, prefiere los water holes o bebederos en lugar de los espacios abiertos. El nyala no muestra signos de territorialidad, y son criaturas muy cautelosas.
También nos encontramos con un grupo de Elefantes Africanos de Sabana que se alimentaban. EL grupo estaba compuesto por dos adultos y dos crías que se veían de un tono dorado gracias a la luz del sol mañanero. El Parque Nacional Kruger sostiene una población próspera de estos elefantes, superando los 30 mil ejemplares tras el fin de la política de sacrificio (culling) a mediados de la década de 1990. Es el animal terrestre vivo más grande; los machos adultos alcanzan una altura media a los hombros de 3.04 a 3.36 metros (10 a 11 pies) y una masa corporal de 5.2 a 6.9 toneladas. Como animal social, el elefante africano de sabana suele desplazarse en manadas compuestas por hembras y sus crías. Los machos adultos habitualmente viven en solitario o en pequeños grupos de machos solteros. Durante la temporada de apareamiento, los machos experimentan un proceso denominado musth, un periodo caracterizado por niveles elevados de testosterona y una agresividad acentuada. En el caso de las hembras, el ciclo menstrual dura entre tres y cuatro meses, y la gestación se prolonga alrededor de 22 meses, siendo la más larga de todos los mamíferos.
Luego vimos una Spotted Hyena (hiena manchada) que se paseaba por la carretera asfaltada. La hiena manchada es un animal sumamente exitoso, siendo el gran carnívoro más común de África. Su éxito se debe, en parte, a su adaptabilidad y oportunismo; es principalmente una cazadora, pero también puede alimentarse de carroña, poseyendo la capacidad de ingerir y digerir piel, huesos y otros restos animales. En términos funcionales, la hiena manchada hace el uso más eficiente de la materia animal de entre todos los carnívoros africanos.
En el suelo, muy cerca de la carretera, había un Southern Yellow-billed Hornbill (cálao de pico amarillo del sur) que buscaba en la tierra algo de comer. Los cálaos de pico amarillo se alimentan principalmente en el suelo, donde buscan semillas, pequeños insectos, arañas y escorpiones. Esta especie de cálao es un residente común y ampliamente distribuido en las zonas secas de matorrales espinosos y en los bosques de hoja ancha. A menudo se les puede observar a lo largo de carreteras y cursos de agua.
Paramos en el Nkuhlu Picnic Site, lugar a orillas del Río Sabie. En este bonito establecimiento uno puede salir del vehículo y hacer un picnic. Si no llevas comida, cuentan con una cafetería donde venden bizcochos, papitas, galletas, bebidas calientes y frías. También tiene una pequeña tienda de suvenires. Cuentan con parrillas de gas que se pueden alquilar para cocinar sus comidas. Siempre vale la pena detenerse aquí para hacer una parada en el baño. Nosotros aprovechamos para comernos los sándwiches que habíamos empacado y compramos bebidas calientes. Mientras comíamos nos fuimos a ver el río. A orillas del río, muy cerca de nosotros, vimos una mamá Buschbuck (bosbok) con su bebé. Y en el río vimos un hipopótamo medio sumergido y un cocodrilo nadando sigilosamente.
Tras desayunar en Nkuhlu seguimos nuestra ruta. Más adelante vimos un puente que cruzaba el Río Sabie y decidimos cruzarlo. En el puente vimos dos ejemplares de dos especies de kingfishers (martín pescador), un Pied Kingfisher y un Giant Kingfisher. El Pied Kingfisher es la única especie de martín pescador capaz de cernirse (mantenerse fijo en el aire) sobre el agua para localizar a su presa antes de zambullirse. El Giant Kingfisher Es la especie de martín pescador más grande del continente africano. Esta especie se alimenta de cangrejos, peces y ranas, capturados lanzándose en picado desde ramas de árboles u otros puntos altos.
Al final del puente vimos la entrada a la carretera empedrada S30, que ya había leído en el libro que era una carretera imperdible. La S30 borde el Río Sabie, pero del lado opuesto al que veníamos bordeándolo desde que salimos del campamento de Lower Sabie y la experiencia fue totalmente diferente. Tan pronto comenzamos a transitar la S30 vimos un pequeño pájaro de colores, se trataba de un Crested Barbet (barbudo crestado). Esta ave es nativa del África subsahariana, y se caracteriza por su plumaje moteado de amarillo, rojo y negro, una pequeña cresta y un canto agudo e incesante.
Un bonito impala nos observaba fijamente mientras tomábamos las fotos del barbudo crestado. El Impala es uno de los antílopes más abundantes y ampliamente distribuidos en Sudáfrica. Son animales de alimentación mixta: pastan hierba durante la estación lluviosa y ramonean arbustos y árboles en la estación seca. Son altamente sociales y viven en grandes manadas compuestas por hembras y crías, mientras que los machos forman grupos de solteros o defienden pequeños territorios durante la época de celo. Reconocidos por su agilidad, son capaces de saltar más de 3 metros de altura y 10 metros de distancia para evadir a los depredadores.
Más adelante un grupo de Plain Zebras (cebras de llanura o común) cruzaban el camino y nos obligó a detenernos mientras ellas cruzaban. Las cebras de llanura son muy sociables y comúnmente viven en pequeños grupos compuestos por un solo macho y una, dos o varias hembras con sus crías. Estos grupos son permanentes, y tienden a variar según el hábitat: en campos pobres, los grupos suelen ser pequeños. De vez en cuando, familias de cebras de la llanura se agrupan en grandes manadas de cebras y otras especies, especialmente el ñu y otros antílopes. El sistema de comunicación de estos ungulados incluye seis llamadas distintas, una de las cuales es la vocalización de dos sílabas, que sirve como llamada de alarma. También emiten resoplidos, que expresan felicidad. Junto con las vocalizaciones, estas cebras se comunican entre sí mediante expresiones faciales.
Pero as cebras no andaban solas, varios Waterbucks (antílope acuático) estaban caminando con ellas en el mismo grupo. El waterbuck es un antílope africano de gran tamaño semiacuático, famoso por vivir en zonas húmedas, tener un pelaje impermeable y excelente nado para escapar de depredadores como leones. Su piel produce una secreción aceitosa que impermeabiliza su pelaje, permitiéndoles sumergirse casi por completo, dejando solo la nariz fuera para respirar y esconderse.
Otra ave que vimos en la S30 fue el hermoso Lilac-breasted Roller (carraca lila) que nos observaba desde una rama. Esta ave es famosa por su plumaje colorido y sus acrobacias aéreas, nativa de las sabanas y bosques abiertos del África subsahariana. Presenta un pecho color lila, garganta turquesa, corona verdosa y alas azul intenso.
También vimos un grupo de Warthogs (jabalíes) que se paseaban muy cerca del camino. Creo que era una familia, había dos adultos y una cría. Los jabalíes son una presencia común e icónica en el Parque Nacional Kruger, y se les observa con frecuencia forrajeando en las sabanas boscosas abiertas y alrededor de los waterholes o bebederos de todo el parque. Con frecuencia se revuelcan en el barro de esos bebederos lo que los convierte en lugares privilegiados para avistamientos. A menudo llamados cariñosamente Pumba, en alusión al personaje de The Lion King, estos animales son conocidos por su aspecto distintivo, su peculiar hábito de alimentarse arrodillados y su forma de correr con la cola erguida.
Llegamos a la carretera principal, pero en vez de regresarnos a la H4-1 nos dirigimos a la H1-2 que es otra carretera asfaltada que conecta Skukuza con Tshakwane. Cogimos hacia Tshhokwane porque había un waterhole (bebedero) en esa dirección que quería darle un vistazo llamado Olifants Waterhole. Pues resulta que el waterhole estaba seco y no había ni un solo animal en el área. Más adelante estaba la Kruger Tablets que son unas placas históricas de bronce montadas sobre una roca. Conmemoran a Paul Kruger, presidente de la República Sudafricana, quien proclamó la Reserva de Fauna de Sabie en 1898, y a Piet Grobler, quien presentó la Ley de Parques Nacionales en 1926. Aunque se puede bajar de los carros nosotros decidimos no bajarnos porque no había nada más aparte de las placas.
Ya llevábamos cuatro horas de safari y decidimos regresarnos en dirección al campamento de Skukuza. Recorrimos la carretera H1-2 y en ese recorrido vimos una jirafa que cruzaba el Río Sabie, que por ser invierno estaba casi seco sin apenas agua. Ella se bajó a tomar agua antes de cruzar el río en dirección a nosotros. La Jirafa es el animal más alto del mundo, alcanzando una altura de hasta 5.5 metros; su cuello, increíblemente largo, constituye gran parte de dicha estatura. Este largo cuello ha dado lugar a un complejo sistema circulatorio sanguíneo, el cual aún no es comprendido plenamente por los zoólogos. El color de su piel es pardo claro, con manchas de color marrón claro en las hembras y de color marrón oscuro en los machos. Tanto los machos como las hembras poseen unos cuernos cortos recubiertos de piel. Las jirafas son, por lo general, animales tranquilos que llevan a cabo sus actividades con un aire de serenidad.
Seguimos la ruta y nos encontramos con un conglomerado de vehículos de safaris y carros privados todo estacionado mirando a unos árboles. Cuando nos acercamos notamos que había un grupo de como seis o siete leonas acostadas bajo la sombra de los árboles. Y es que era las once de la mañana y el sol azotaba fuerte. Las Leonas son las cazadoras principales y cazan en grupo para asegurarse de tener comida para la manada. Una manada suele constar de 10 a 12 hembras adultas con sus respectivas crías; a eso se suma un grupo pequeño de machos que defienden el territorio de la manada.
Y más adelante vimos un grupo de elefantes refrescándose en la poca agua que le quedaba al río. En realidad, era como fango y los elefantes se tiraban en el fango y otros con la trompa se rociaban el cuerpo con el fango. Al igual que las leonas, ellos trataban de enfriar sus cuerpos y protegerlo del sol. Los Elefantes de Kruger son considerados “ingenieros de ecosistemas”. Derriban árboles y arbustos, creando espacios abiertos de sabana que permiten el crecimiento de la hierba, la cual sirve de alimento a otros herbívoros. Excavan en los cauces secos de los ríos para alcanzar el agua, creando pozos que utilizan otros animales. Su estiércol dispersa las semillas, contribuyendo a la regeneración del bosque. El elefante es el animal que más vimos en los seis días que estuvimos en Kruger.
Finalmente llegamos a Skukuza poco después del mediodía. Como aún era temprano para registrarnos en la recepción nos fuimos al restaurante del campamento a almorzar. Skukuza queda a orillas del Río Sabie y el restaurante, qe se llama Cattle Baron, tiene vista directa al río. Ordené chuletas de cordero con papas fritas, y es que en Sudáfrica los precios de los cortes de carne roja eran bastantes económicos hasta dentro del parque. Y digo esto comparándolos con los precios en los restaurantes en Estados Unidos que es el país donde vivo. La comida estuvo exquisita y nos haría regresar al próximo día. Pagué R365 (US$22) por las chuletas de cordero con papas, una cerveza Hansa Pilsner y una coca cola incluyendo propina.
Tras el almuerzo nos quedamos en esa área de campamento viendo el río y los animales que lo habitan. Uno que me llamó la atención fue un Nile Crocodile (Cocodrilo del Nilo) que decansaba en un banco de arena en medio del río, como si estuviera tomando un baño de sol. Pese a lo que su nombre común podría dar a entender, no es exclusivo del Nilo, sino que se encuentra en prácticamente toda el área del África subsahariana y en la isla de Madagascar. Vive en lagos y ríos de agua dulce.
Fuimos a recepción donde nos dieron las llaves de nuestros safari tents (casetas de acampar). Las casetas contaban con cama doble, nevera, abanico, closet, y ventanas. Los días más calurosos del viaje los pasaríamos en ese tent, pero al menos en las noches bajaba la temperatura y refrescaba bastante. Yo estaba muerto de cansancio y cogí una siesta de más de dos horas. Esa tarde no hicimos safari, nos quedamos en el campamento. Idiana y Lilo prepararon la cena en la parrilla, steak, mazorca, y vegetales. Habíamos comprado cerveza en el supermercado antes de llegar a Kruger el día anterior y aprovechamos para darnos unas cuantas también hasta que nos acostamos a dormir.
El itinerario completo del viaje a Sudáfrica lo puedes ver pinchando AQUÍ.


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