El sexto día en España tocaba madrugar para llegar hasta Málaga. Poco después de las siete de la mañana dejamos el hotel de Cádiz y comenzamos la ruta de dos horas y cuarenta minutos. En esa ruta hicimos varias paradas, comenzando con una parada a desayunar en el Restaurante Venta El Gamo que se encuentra a orillas de la autopista en el pueblo de Alcalá de los Gazules. Los desayunos estuvieron muy buenos y económicos. Hicimos otra parada para recargar gasolina y finalmente llegamos al hotel Castilla Guerrero casi a las once de la mañana. Nos registramos en la recepción, subimos a los cuartos a dejar el equipaje y comenzamos nuestro día en la bonita ciudad de Málaga.
Comenzamos recorriendo la Calle Marqués de Larios, que es la calle más emblemática, comercial y famosa de la ciudad. Esta calle peatonal se inauguró en el 1891 y está localizada en el corazón histórico. Une la Plaza de la Constitución con la Alameda Principal. Sus edificios simétricos con influencia de Chicago la convierten en una de las calles más elegantes de Europa. Es el escenario principal de la ciudad, destacando por su iluminación navideña, la alfombra roja durante el Festival de Cine de Málaga, y las procesiones durante la Semana Santa. En nuestra visita a la calle nos encontramos con una especie de marcha o procesión, donde vimos mujeres portando mantillas, hombres vestidos como si fueran parte de un ejército y otras personjes más. En realidad, nunca supimos que se celebraba.
A dos cuadras de la Calle Marqués de Larios vimos la Catedral de Málaga cuyo nombre oficial es la Santa Iglesia Catedral Basílica de la Encarnación de Málaga. La catedral tenía los portones cerrados, y había un sinnúmero de gente en la plaza frente a ella. Pues luego, días después cuando ya no estaba en Málaga, me enteré de que el día de nuestra visita (8 de septiembre) se celebraba la patrona de la ciudad, la Santa María de la Victoria. Por eso el revolú de gente en la plaza frente a la iglesia. Al final solo pudimos ver la iglesia desde afuera y seguimos caminando.
Caminamos unos cuantos metros hasta el Museo Picasso. El Palacio de Buenavista es la sede de la colección del Museo Picasso Málaga. Situado en pleno centro histórico de la ciudad, es un magnífico ejemplo de la arquitectura andaluza del siglo XVI, en el que se mezclan elementos renacentistas y mudéjares.
El Museo Picasso Málaga (MPM) es una de las dos pinacotecas dedicadas a Pablo Picasso situadas en su ciudad natal de Málaga. Es el museo más visitado de la comunidad autónoma de Andalucía. Las 285 obras que reúne la colección MPM abarcan las innovaciones revolucionarias de Picasso, así como la amplia variedad de estilos, materiales y técnicas que dominó. Desde los primeros estudios académicos a su visión del clasicismo, pasando por los planos superpuestos del cubismo, cerámicas, sus interpretaciones de los grandes maestros y las últimas pinturas de los setenta. Abajo les dejo algunas de sus obras de arte que más me llamaron la atención durante nuestra visita.
Del museo nos fuimos a ver el Teatro Romano que se encontraba a pocos pasos. El Teatro Romano de Málaga son los restos arqueológicos del teatro de la Malaka (nombre que le dieron los romanos a la ciudad) antigua y el principal vestigio conservado de la presencia romana en Málaga. Está situado en el centro histórico de la ciudad, a los pies de la colina de la Alcazaba. Obra de los primeros años del Imperio, su diseño corresponde a una construcción mixta que combina el aprovechamiento de la ladera del cerro para la gradería con una importante construcción allí donde la roca es inexistente, creando el espacio necesario para las gradas. Fue descubierto en 1951 en el transcurso de unas obras para la realización de un espacio ajardinado. Nosotros vimos el teatro desde la calle, tomamos varias fotos y continuamos.
Al lado del Teatro Romano hay unas bonitas escaleras con un poema de Rafael Pérez Estrada dedicado a su ciudad natal de Málaga. Y en la ciudad de las escaleras están las famosas letras de Málaga. Punto perfecto para tomarse una foto con la Alcazaba de fondo.
Luego nos fuimos a visitar la Alcazaba, cuyo nombre al-Qasba viene a significar fortaleza urbana. Está situada en la ladera del monte Gibralfaro, en la pequeña bahía en la que se sitúa la ciudad de Málaga. Su posición estratégica hace que haya sido habitada por antiguas civilizaciones como los fenicios, que se establecieron en el monte hacia 600 a.c. Los romanos se ubicaron en sus alrededores, en la ladera sur, donde aparecieron restos de una villa romana y también instalaciones industriales para la salazón de pescado y en la ladera oeste del monte de Gibralfaro, donde construyeron el Teatro Romano en el siglo I. Durante la época islámica la Alcazaba fue construida inicialmente como fortificación para después convertirse en palacio-fortaleza, sede del gobierno de la ciudad.
La entrada tenía un costo de 7€ para la Alcazaba o 10€ combinándola con el Castillo de Gibralfaro y pues decidimos coger el boleto combinado. La Alcazaba se divide en dos recintos, el inferior y el superior. Para acceder al recinto inferior de la Alcazaba atravesamos varias pertas como la Puerta de la Bóveda Vaída y la Puerta de las Columnas. Originalmente, el primer recinto amurallado (o inferior) rodeaba por completo al superior con unas masivas murallas almenadas y ocho puertas fortificadas. En ese recinto inferior vimos el Patio de Armas y la Puerta de los Cuartos de Granada.
Cruzamos la Puerta de los Cuartos de Granada y llegamos al recinto superior. Este segundo recinto amurallado tenía la función principal de proteger el palacio y sus habitantes de cualquier ataque. Por lo tanto, está formado por murallas almenadas que rodean por completo el palacio, los patios y el barrio de viviendas. En este recinto vimos el Patio de los Surtidores, el Palacio, el Patio de los Naranjos, el Patio de la Alberca y la Torre de Homenaje.
De la Alcazaba y nos fuimos a ver el Castillo de Gibralfaro, que recibe su nombre del faro que había en cúspide (Jabal-Faruk). No teníamos mucho tiempo así que nos enfocamos en visitar la Torre Mirador desde donde se tienen las vistas más espectaculares que se puedan ver de la ciudad y de la Costa del Sol. Desde el mirador pudimos ver el puerto, la catedral y la plaza de toros de Málaga. Tiramos varias fotos y comenzamos a bajar haciendo una breve parada en el Mirador de la Coracha, que está localizado en el patio del castillo donde tomamos varias fotos panorámicas.
Al bajar nos fuimos directo al Puerto. En el puerto pudimos de ver de cerca, lo que desde el Castillo se veía como un rubix cube gigante. Se trataba del Cubo del Centre Pompidou, sede del Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou de Francia. Nosotros no entramos al entro, seguimos recorriendo el puerto.
Fuimos al Mercado Semanal que tenía varios puestos vendiendo suvenires y recuerdos. Recogimos los puestos, pero solo compré unos brazaletes. Seguimos caminando por el muelle, que está llenos de restaurantes, y vimos una pequeña iglesia llamada Capilla del Puerto. Inaugurada en el 1732, la iglesia se encontraba más cerca del mar, pero fue relocalizaba dentro del mismo muelle pero lejos del agua del mar que alguna vez bañó su puerta.
Al final del Muelle Uno vimos la Farola de Málaga. Su construcción comenzó en 1813 y finalizó en 1817, siendo uno de los faros más antiguos de España. Sufrió serios daños durante la Guerra Civil Española, a causa de la cual tuvo que ser reconstruido en 1939. Terminamos nuestro recorrido por Málaga cenando en uno de los restaurantes del muelle mientras observábamos el bonito atardecer.
El itinerario completo del viaje a España lo puedes ver pinchando aquí.


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