Al igual que el día anterior, a las seis de la mañana comenzamos la ruta del safari para nuestro primer día completo en Skukuza. Esta vez recorrimos la carretera asfaltada H1-1 que conecta a Skukuza con Pretoriuskop y la H3 que conecta con Melalane. Estaba el cielo brumoso y esto causó que el amanecer no se pudiera observar en su esplendor, pero pudimos capturar parte del sol entre algunas nubes que por un breve momento se separaron.
Parado en la rama alta de un árbol vimos nuestro primer animal del día, se trataba de nuestra segunda Tawny Eagle (águila rapaz). Esta estaba mucho más cerca de la calle y con el lente que lleve pudo tomarle una foto mucho mejor que al águila rapaz que vimos el día anterior. El águila brillaba con los rayos del sol de la hora dorada.
Hicimos una parada en el mirador Mathekenyane Hill Lookout. En ese mirador está localizado en la cima de una roca gigantesca que se accede subieron en el vehículo por un camino rocoso. Al llegar arriba de la roca nos bajamos de la guagua y observamos las magníficas vistas que teníamos que la sabana que rodea al mirador. Allí estábamos siempre vigilantes porque un guía que llegó poco después de nosotros nos dijo que leones suelen ser vistos en el lugar.
Continuamos nuestro recorrido por la H1-1 pero más adelante vimos la salida para la carretera H3 y cogimos esa salida. En esa carretera nos paramos a observar el waterhole Kwaggaspan que, aunque no se puede acceder a él, está muy cerca de la carretera y hay un espacio a orillas de ella donde nos estacionamos a observar los animales que bebían agua. Yo esperaba ver algún felino o elefante, pero lo que había era un grupo de sedientos impalas que bebían agua.
A unos pocos metros del waterholes vimos entre la hierba un steenbok. El steenbok es uno de los antílopes más pequeños que se pueden encontrar en Kruger, y se considera que es el segundo antílope más abundante, solo por detrás del impala, en el parque y sus alrededores. El steenbok es principalmente de color marrón rojizo en la mayor parte de su cuerpo, pero el área del pecho y el vientre son de color blanco brillante. Esta coloración les proporciona el camuflaje perfecto en su entorno. Cuando se les molesta, normalmente huyen una distancia corta y de repente se quedan completamente quietos, mirando hacia atrás para ver cuál fue la perturbación, si no los persiguen. Si ven a un depredador, se pararán o se acostarán perfectamente quietos esperando que pase, con la esperanza de que no lo note. Si el depredador se acerca demasiado, el steenbok normalmente se alejará a una velocidad inmensa. Son extremadamente veloces y se sabe que superan a muchos de los depredadores de la sabana.
También vimos un grupo de Greater Blue-eared Starling o Estornino Orejiazul que jangueaban en las ramas de unos arbustos. Este pajarito de color azul brillante es una de las especies de aves más abundantes y deslumbrantes que se encuentran en todo el Parque Nacional Kruger. Con una población estimada de más de 32,000 individuos dentro de los límites del parque, estas aves iridiscentes y altamente sociales son un elemento destacado por excelencia de cualquier safari en Sudáfrica. Su brillo azul eléctrico, verde y violeta es una maravilla estructural. Las plumas no contienen pigmento azul propiamente dicho; unas estructuras microscópicas dispersan la luz para crear un intenso resplandor metálico bajo la luz directa del sol.
Hicimos una parada en Afsaal Trader’s Rest donde estiramos las piernas, usamos los baños y desayunamos unos sándwiches que habíamos preparado en el campamento antes de salir en la mañana. Más adelante cogimos una salida empedrada que nos llevó a al waterhole Renosterpan. Este bebedero es mucho más grande que el Kwaggaspan y estábamos mucho más cerca de él. No vimos nada emocionante en términos de animales, había impalas y cebras. Estuvimos unos quince minutos esperando a ver si llegaba algún otro animal, pero no llego nada más. Cuando estábamos saliendo del waterhole vimos una manada de Blue Wildebeests o Ñus Azules que caminaban en dirección al waterhole. Nos paramos y logramos tomarle varias fotos muy buenas. Había dos de ellos que tenían una especie de juego donde se correteaban, así que vimos un poco de acción. El ñu pertenece a la familia de los antílopes. Su constitución robusta, su lomo inclinado y su melena peluda le confieren un aspecto único y fácilmente reconocible. El ñu azul, la especie que habita en el Parque Nacional Kruger, se distingue especialmente por sus cuernos curvados y sus hombros con rayas tenues. Los ñus son animales muy sociables que a menudo se desplazan en manadas, las cuales pueden variar desde unas pocas docenas hasta miles de individuos durante las migraciones. En el Kruger, es habitual verlos junto a otros herbívoros, como cebras e impalas, componiendo una estampa clásica de la sabana africana.
Nos regresamos a la carretera principal y justo estábamos cruzando el río Mlambane. Estaba bastante seco, y es que hay que recordar que nuestra visita al parque fue en invierno que es la temporada seca. En el río había una buena cantidad de impalas y kudus que bebían agua de una pequeña poza que aún quedaba en el cauce del río.
Llegamos hasta Melalane y cogimos el camino empedrado S114 para ver si teníamos más suerte, buscábamos ver felinos mayormente. Tan pronto comenzamos a recorrer ese camino vimos un montón de carro todos aglomerados a un lado y las personas mirando por binoculares. Yo no veía nada, ni con la cámara así que le pregunté que estaban viendo y me dijeron que un leopardo a lo alto de un árbol, pero el árbol estaba muy lejor. Yo logré ver el supuesto leopardo con mi cámara, pero estaba tan lejos que apenas podía enfocarlo. No fue hasta que regresé a casa que pude observar bien el animal y no era un leopardo, el animal que vimos en ese árbol fue un Genet o Jineta. La realidad es que yo no tenía ni idea de la existencia de este animalito. Las marcas en la cola ayudaron a identificarla. Estos animales son nocturnos, así que tuvimos mucha suerte en poder ver uno de ellos en plena luz del día.
Mas adelante vimos una manada de leonas que andaban de caza. Caminaban una detrás de la otra, bordeando el Crocodrile River, en busca de alimento. Estuvimos siguiendo su movimiento por varios minutos tratando de ver si encontraban su víctima y la cazaban, pero se perdieron entre la vegetación. Recordemos que las leonas son las principales responsables de proveer alimento mediante la caza en equipo, proteger el territorio y criar y enseñar a los cachorros.
Seguimos recorriendo la S114, sin ver nada impresionante más allá de una bonita jirafa que buscaba un árbol alto para comer. Luego salimos en el camino S119 que nos llevaría al waterhole Gardenia Bird Hide. Lamentablemente era la una de la tarde y no había mucha actividad de aves en el área y no vimos otros animales en el bebedero. Pero pude ver y retratar dos aves que nunca había visto, el Egyptian Goose o Ganzo Egipcio y un Hamerkop o Pájaro Martillo.
El Ganzo Egypcio, a pesar de su nombre común, en realidad es un pato grande estrechamente emparentado con los shelducks o tarros, más que un ganso verdadero. Estas aves eran consideradas sagradas por los antiguos egipcios y aparecían frecuentemente en las pinturas de sus tumbas y en el arte de sus templos.
El nombre Hamerkop es una palabra en idioma afrikáans que significa “martillo”, la cual describe a la perfección la silueta única de la cabeza del ave, creada por su pesado pico y su cresta dirigida hacia atrás. Es frecuente ver a estas aves posadas sobre el lomo de los hipopótamos. Utilizan a estos enormes mamíferos como plataformas de pesca móviles para acechar a presas acuáticas en movimiento.
Nos regresamos a la carretera S114 y luego de conducir por un rato cogimos la carretera asfaltada H2-2 que nos llevó directo a la H3 y por ahí lo seguimos hasta Skukuza. Llegamos al campamento poco después de las dos de la tarde y fuimos directo a almorzar en el restaurante Cattle Baron. Esta vez ordené el sirloin Nevada que le ponían encima tocineta, aguacate y queso camembert y salió con unas papitas hervidas. Junto a una botella de agua, una cerveza y propina solo pagué R348 (US$22).
Esa tarde, a las 4:30pm, teníamos reservado un safari guiado con el mismo campamento. El tour se llama Sunset Safari y lo reservamos el día anterior cuando estábamos registrándonos al llegar y tuvo un costo de R450 (US$22.50) por persona. Aconsejo que añadan estos safari tours cuando reserven los campamentos porque nosotros queríamos hacer un safari tour en la mañana, llamado Sunrise Safari, pero no había espacios. Era un safari tour donde íbamos a compartir el vehículo con otros huéspedes que reservaron el mismo tour. Ofrecen tours privados, pero cuestan más del doble por persona. Descansamos como una hora y nos fuimos al punto de encuentro para el tour.
A las 4:30pn en punto comenzó el safari y tan pronto salimos del campamento Skukuza vimos los primeros animales del tour, varias hienas con sus crías estaban a ambos lados de la carretera. Tiradas en el piso descansando mientras algunos de los bebés aún tenían toda la energía del mundo. Fue una chulería ver esas crías de hiena y tan de cerca.
El safari nos llevó por la carretera H4-1 que conecta a Skukuza con Lower Sabie. A orillas de la carretera vimos un elefante joven que se alimentaba de un árbol de Acacia. A pesar de sus intimidantes espinas, las acacias son uno de los alimentos preferidos de los elefantes africanos. Estos animales utilizan sus trompas, dotadas de gran destreza, para arrancar las hojas o triturar las ramas; asimismo, su piel gruesa, sus enormes molares planos y su abundante saliva viscosa ayudan a recubrir y neutralizar las espinas, permitiéndoles tragarlas sin sufrir lesiones.
Más adelante vimos un Great Egret o Garza Blanca que caminaba en el Río Sabie en busca de comida. La garza blanca es una garza grande y llamativa, que se avista ocasionalmente en el Parque Nacional Kruger. Aunque no es tan común como la garza bueyera, que es de menor tamaño, está ampliamente distribuida por los hábitats de humedales del parque. Se observan con mayor frecuencia cerca de fuentes de agua permanentes, como los ríos Sabie y Olifants, bebederos y en las lagunas estacionales repartidas por todo el parque.
Luego vimos un Greater Kudu o Gran Kudu, logo de los Parques Nacionales de Sudáfrica, paralizado mientras nos miraba fijamente a los ojos. El gran kudú es una de las especies de antílopes más grandes y elegantes de África, ampliamente distribuido por los bosques y sabanas de Kruger. Se reconoce fácilmente por sus llamativas rayas verticales blancas, sus grandes orejas redondeadas y los majestuosos cuernos en forma de espiral, exclusivos de los machos.
Desde el vehículo donde estábamos haciendo el safari drive vimos el bonito atardecer justo antes de estacionarnos a orillas de un área del río Sabie que estaba completamente seco pero que varias leonas descansaban tras alimentarse de un kudu que habían cazado. Allí estuvimos observando las leonas hasta que calló la noche. De regreso al campamento vimos un hipopótamo a orillas de la carretera, fue el primero que vimos fuera del agua. Llegamos al campamento a empacar porque ya al siguiente día nos moveríamos al campamento Satara.
El itinerario completo del viaje a Sudáfrica lo puedes ver pinchando AQUÍ.


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