Ruta 6 Día 9: La Habana Parte 3

Nuestro último día en Cuba lo aprovechamos hasta el final. Luego del desayuno en la casa particular nos fuimos caminando hasta el Hotel Nacional. Este hotel fue construido en el 1930 y ha sido declarado como un monumento nacional por su valor artístico e histórico. El hotel también ha recibido la distinción de Memoria del Mundo otorgada por la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura, siendo el primer hotel que recibe este tipo de distinción.

Hotel Nacional de Cuba
Fachada del Hotel Nacional

El lobby del hotel es muy bonito, con un techo de madera tallada y unos candelabros impresionantes. El lobby estaba lleno de huéspedes y visitantes que, al igual que nosotros, estaban admirando la arquitectura del edificio.

Hotel Nacional Lobby
Lobby del hotel

Al salir del lobby pasamos a los jardines desde donde se tiene una de las mejores vistas del malecón y del propio hotel. En ese jardín se encuentra una red de túneles y baterías antiaéreas cavados durante la Crisis de los Misiles. Durante dicha crisis el hotel de cinco estrellas tuvo un rol en el tenso enfrentamiento que llevó al mundo al borde de una guerra nuclear. A medida que la crisis se agravaba, soldados cubanos cavaron túneles bajo el jardín e instalaron baterías antiaéreas soviéticas. Nosotros bajamos a un área del túnel donde había una guía hablando de la crisis y explicando algunos datos históricos. Cuando la guía acabó de hablar, que ya estaban todos saliendo del lugar, un señor mayor nos ofreció llevarnos a recorrer los túneles así que nos fuimos con él.

Jardines del Hotel Nacional en La Habana
En los jardines del hotel
Tuneles
La guía hablando de la Crisis de los Misiles

Los túneles eran sumamente estrechos y pequeños. En algunas partes, había que agachar un poco la cabeza porque el espacio era más pequeño aún. Dentro habían pequeñas exposiciones con maniquíes simulando los soldados de la época en posiciones claves para la defensa de La Habana. Vimos hasta las camas donde dormían los soldados dentro del sistema de túneles.

Tuneles
Los túneles eran sumamente estrechos

Salimos de los túneles y regresamos a la casa particular para recoger los carros. Nuestra próxima visita no se podía hacer caminando, así que en los carros cruzamos el túnel que atraviesa el canal de la bahía de La Habana y nos fuimos a El Morro. Para entrar al área donde se encuentra la fortaleza hay que pagar 1 CUC, para estacionarnos pagamos 1 CUC adicional y la entrada al Morro nos costó 6 CUC.

El Morro
El Morro y al fondo la ciudad de La Habana

El Castillo de los Tres Santos Reyes del Morro se finalizó en el 1630 con la finalidad de proteger la entrada al puerto de La Habana de piratas e invasores. Esta fortaleza soportó innumerables ataques de corsarios holandeses, franceses e ingleses durante más de un siglo; pero en 1762 una fuerza británica de catorce mil hombres logró capturar El Morro. Allí vimos una placa, erigida en la década del 1870, a la memoria de los que sucumbieron durante la heroica defensa de la fortaleza cuando los ingleses la capturaron.

Cañones en El Morro
Entre esos dos cañones, se eencuentra la placa. Es el cuadro blanco grande que la persona está leyendo.

El castillo ofrece unas impresionantes vistas panorámicas sobre el mar y la ciudad de La Habana al fondo. Actualmente El Morro alberga el Museo Marítimo y forma parte del Parque Histórico Militar Morro-Cabaña. Durante nuestra visita pasamos por la capilla, una sala donde tenían en exhibición un modelo de la Niña, la Pinta y la Santa María, varias exhibiciones adicionales de historia marítima y por el área donde están los cañones que defendieron la fortificación y la ciudad. Tiene un faro en funcionamiento que orienta a los barcos que llegan al puerto y se puede subir a él pagando 2 CUC adicionales. Nosotros no subimos, no creo que sea una gran diferencia la vista desde el faro a la vista que teníamos desde las murallas de la fortaleza.

Dentro del Morro
Paredes dentro de la fortificación
Caravelas
Las caravelas de Colón
el MORRO Faro
Aquí estoy junto al faro

Al terminar nuestro recorrido, nos regresamos a los carro y guiamos como por 30 minutos hasta que llegamos a la Casa Museo de Ernest Hemingway que se encuentra en la Finca Vigía en la afueras de La Habana. El escritor alquiló esa casa en 1939, y un año más tarde la compró y vivió en ella ininterrumpidamente hasta que regresó a Estados Unidos en 1960. En este lugar Hemingway escribió una buena parte de las obras “Por quién doblan las campanas”, “El Viejo y el Mar”, e “Islas del Golfo”.

Casa Hemingway
La casa de Ernest Hemingway en la Finca Vigía

La casa se conserva tal y como el escritor la dejó. El escritor dejó la casa, sus trofeos y su contenido al “pueblo cubano”; y la casa ha sido el estímulo para alguna inusual muestra de colaboración entre EEUU y Cuba. En el año 2002 fue testigo de un proyecto financiado por EEUU para digitalizar los documentos guardados en el sótano de la misma finca; y en el  año 2006 se enviaron 11,000 documentos de Hemingway a la Biblioteca Presidencial y Museo John F. Kennedy en Boston para su digitalización.

Interior de la Casa de Hemingway
Interior de la casa

El interior de la casa está cerrada al público, pero puede verse desde las puertas y ventanas. En la casa vimos libros por todas partes, un gran fonógrafo, una colección de discos, su cama, el escritorio y la maquinilla con la que escribía sus famosas obras, y hasta la ducha donde se bañaba el escritor.

Casa Hemingway Cuarto
Cuarto donde dormía Hemingway
Casa Hemingway maquinilla
Maquinilla donde escribió parte de sus obras

En los jardines de la casa aún se encuentra el barco de pesca de Hemingway, la piscina donde nadó desnuda la actriz y amiga del escritor Ava Gardner, y el cementerio de sus perros. Antes de irnos de la Finca Vigía, nos dimos unas cervezas en un negocio que hay al lado de la casa de Hemingway.

Barco de Perca de Hemingway
Bote de pesca de Hemingway

Terminada las cervezas nos fuimos a lo que sería nuestra última parada en Cuba, la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña. Pero antes hicimos una parada en un restaurante que ya habíamos visto cerca de la casa particular, llamado El Biky. La comida muy buena, y los precios bastantes accesibles.

La Cabaña forma parte del Parque Histórico Militar Morro-Cabaña y se encuentra al lado del Morro. Para accesarlo, hay que pagar 1 CUC para pasar al área donde se encuentra, pero el empleado que cobra se acordó que nosotros habíamos pagado en la mañana cuando fuimos al Morro y no nos volvió a cobrar. El estacionamiento nos costó 1 CUC y pagamos 6 CUC por la entrada a la fortaleza. He aquí el “truco” con respecto al costo de la entrada: el precio es 6 CUC antes de las 6pm pero 8 CUC luego de las 6pm. Nosotros llegamos a las 5:45pm porque ya sabíamos  los precios.

La Cabana
Entrada a La Cabaña

La Cabaña fue erigida entre 1763 y 1774 con la finalidad de cubrir un punto débil en las defensas de la ciudad. Actualmente, con sus 700 metros de extremo a extremo, es la fortaleza más grande de toda América.

La Cabana Interior
Interior de La Cabaña

En el siglo XIX algunos patriotas cubanos murieron a manos de pelotones de fusilamiento en la fortaleza. Batista utilizó esta fortaleza como prisión militar, y tras la Revolución, el Che Guevara instaló su cuartel general dentro de las murallas. Hoy en día la fortaleza ha sido restaurada para el turismo y junto a ella hay bares, restaurantes, tiendas de recuerdos, y una tienda de tabaco donde se encuentra el cigarro más grande del mundo.

La Cabana Rest
El restaurante

Una de las visitas principales dentro de esta fortaleza es a la Comandancia de Ernesto Che Guevara. En la comandancia hay una exposición sobre la vida y obra del Che. La exposición refleja cuatro etapas en la vida de Ernesto Guevara de la Serna, la infancia, la juventud, la adultez y etapa guerrillera; asimismo su período como dirigente político y su labor como internacionalista. La exhibición se compone de artículos personales, como la cámara fotográfica que utilizaba, y de fotografías de diferentes aspectos en la vida del revolucionario.

Che Guevara Expo
Exposición de fotos del Che

El la primera sección de la exposición hay documentos inéditos escritos por el Che, cuadernos filosóficos que reflejan su infancia hasta los 17 años de vida. En la segunda, se encuentra momentos de su juventud, su inicio en la Facultad de Medicina en Argentina, sus primeros viajes al norte de esa nación en la compañía de su amigo Alberto Granado; su pasaporte e instantáneas que muestran sus inclinaciones deportivas. La adultez y su etapa como guerrillero exhiben un tercer período de su vida, desde su estancia en México, los preparativos del viaje a Cuba en el Yate Granma hasta el triunfo de la Revolución. Cierra la exposición su desempeño como dirigente político y su labor como internacionalista.

Che Guevara y yo
El Che y yo

Luego recorrimos la fortaleza y sus alrededores, y tomamos decenas de fotos del centro de la ciudad de La Habana y del Océano Atlántico. Esperamos el atardecer para tomar una de las mejores postales del viaje y luego del atardecer nos quedamos para la ceremonia del cañonazo de las 9pm.

Atardecer La Habana
Así vimos el atardecer desde La Cabaña

En este lugar se celebra la ceremonia del cañonazo todos los días a las 9pm. Actores vestidos con uniformes militares del siglo XVIII recrean el disparo de un cañón sobre el puerto de La Habana, lo cual era señal (hasta el año 1850) del cierre de las puertas de la muralla de la ciudad. La ceremonia fue algo larga, comenzó como a las 8pm y fue todo un protocolo entre hombres marchando, encendido de antorchas y mensajes a gritos de parte de los “soldados”.

La Cabaña Canonazo
Todo listo para el cañonazo

Tan pronto suena el cañón ya se acaba todo, y las personas comenzaron a irse del lugar. Pero nosotros no nos fuimos sin antes pararnos a comprar varios recuerdos en los quioscos que hay justo antes de la salida de La Cabaña. Y así terminamos nuestro último día en Cuba. De la fortaleza nos regresamos a la casa particular, preparamos las maletas y nos acostamos pues al otro día había que madrugar para ir al aeropuerto.

Para La Habana Parte 1 pulsa AQUI

Para La Habana Parte 2 pulsa AQUI

Centro de La Habana desde La Cabaña
Vista del centro de La Habana y el océano

Para el itinerario completo de mis ocho días por Cuba presiona AQUÍ.

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6 Comentarios Agrega el tuyo

  1. milesaddition dice:

    El Hotel Nacional me recordó un poco a la estética del Biltmore en Miami. Definitivamente, Cuba está en nuestra lista de viajes pendientes.

    Le gusta a 1 persona

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